Uno de los pocos testimonios de Abigael Bohorquez poeta fronterizo, irreverente y lúcido
Quiero compartir aquí el Manifiesto de Pedro Lemebel, uno de los autores más representativos de la literatura LGBT. Ante la poca aceptación de su postura abiertamente homosexual incluso entre los círculos de izquierda que frecuentaba, Lemebel elabora este manifiesto como respuesta. Es leído en una concentración política clandestina de izquierdistas llevada a cabo en la estación Mapocho de Santiago, Chile, en 1986. Pedro Lemebel leyó su texto frente a la multitud,vestido con tacones y con el rostro maquillado. Expone, exige, demanda, testimonia, denuncia, la realidad de la construcción del género y la discriminación hacia las preferencias distintas a lo común, el doble yugo que cae sobre los homosexuales, no sólo dictatorial.
MANIFIESTO (Hablo por mi diferencia)
No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alíta rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.
En Youtube pueden encontrar varias versiones.
Publicadas por
Nydia Rocha
a la/s
10:33 p.m.
Etiquetas:
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literatura,
Manifiesto,
Pedro Lemebel
"Nos conocimos precisamente aquí, en Coppelia, un día de esos en los que uno no sabe si cuando termine la merienda va a perderse calle arriba o calle abajo. Vino hasta mi mesa , y murmurando 'con permiso' se instaló en la silla de enfrente con sus bolsas, rollos de papel y la copa de helado. Le eché una ojeada: no había que ser muy sagaz para ver de qué pata cojeaba; y habiendo chocolate, había pedido fresa".
Este encuentro no tan casual como puede parecer marca el inicio del cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo del autor cubano Senel Paz. La historia gira alrededor de la amistad entablada entre David, miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas, y Diego, un homosexual lezamiano y patriota.
Esta extraña convivencia surge a partir de una tarde en una tienda de helados, Diego aborda a David y lo convence de ir con él a su casa, lugar que se convertirá, con el tiempo, en "La Guarida", sitio donde se reunen, conversan y aprenden; pero sobre todo crecen como personas, como seres humanos empáticos y racionales; el cariño entre ellos surge sin poderlo evitar y se convierten en amigos.
La historia es contada por David, quien desde un inicio deja en claro su postura con respecto a los homosexuales: es un jóven homófobo que piensa en Diego como alguien contrarrevolucionario con intenciones escondidas que pueden perjudicar al movimiento. Todas estas reticencias lo hacen comportarse de forma rígida, seria y cautelosa frente a Diego; sin embargo, el constante trato, la convivencia con el otro le harán cobrar conciencia sobre la condición homosexual.
La amistad es corta, efímera; sin embargo cala hondo en David, el mayor beneficiado en su relación: consigue crecer en muchos aspectos gracias a Diego, a sus lecturas y a su visión del mundo que altera por completo su manera de pensar y ver el mundo. El joven revolucionario llega a comprender la diversidad, el cambio llega a él cuando entiende lo que significa la otredad ya no como algo negativo.
La reflexión final de El lobo, el bosque y el hombre nuevo es simple, pero no por ello menos poderosa: el prejuicio hacia los homosexuales, la homofobia, no es causada por ellos, ni son quienes se averguanzan de tratar el tema de sus preferencias; es el heterosexual al que se le invita a la reflexión, al cambio. El hombre nuevo será aquel ser tolerante que logre hacer una reflexión social y acepte abandonar los prejuicios con vista a una mejor sociedad.
Este cuentos le valió a Paz el premio Juan Rulfo en 1990, además de otorgarle el reconocimiento internacional. Fue llevado a la pantalla grande en 1993 por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío bajo el nombre de "Fresa y Chocolate". Senel Paz colaboró en el guión. El filme fue galardonado en varios de los festivales más importantes como el Sundance y el Goya; también obtuvo nominación al Oscar.
Aquí una escena de la película
Bibliografía
SENEL, Paz, El lobo, el bosque y el hombre nuevo, México, ERA, 1991.
"Senel Paz" en escritores.org [en línea], España, última actualiz. 15 de noviembre, 2013, <http://www.escritores.org/biografias/223-senel-paz>.
Publicadas por
Nydia Rocha
a la/s
10:17 p.m.
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el lobo el bosque y el hombre nuevo,
literatura,
reseña,
Senel Paz
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